Sexta etapa del año litúrgico

Pentecostés

El Tiempo de Pentecostés

En griego, significa 50, y 50 son los días que pasaron desde la Pascua hasta este domingo en que recordamos el cumplimiento de la promesa de Jesús del envío del Espíritu Santo, enviado para ayudarnos en la misión para cuando Jesús ya no estuviera entre nosotros. Este día es también el aniversario de la  Iglesia porque, como dice en Hechos 2, con la venida del Espíritu Santo, se da inicio a la Iglesia Cristiana. Con la Fiesta de Pentecostés entonces celebramos el envío pleno del Espíritu Santo tal como lo había prometido Jesús a sus discípulos, llamado a dar la fe, a iluminar y a congregar a los fieles como un solo cuerpo en la Iglesia. Tenemos que el Tiempo de Pentecostés comienza el día de Pentecostés con la venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles, hasta la fiesta de Cristo Rey o Domingo de la Eternidad, que es último día (domingo) del año eclesiástico. En este día de celebra a Jesús como Señor del mundo (o “Rey”), luego de un año de reflexión y aprendizaje en la fe a través del culto dominical.

En el domingo después de Pentecostés, la Iglesia celebra el misterio de la Santísima Trinidad, en donde  Dios se manifiesta en sus tres Personas: Padre Creador, Hijo Salvador –Jesucristo-, y Espíritu Santo Consolador –que despierta la fe, crea y mantiene la Iglesia. En este domingo se nos invita a reconocer al Dios Trino que se ha manifestado plenamente a la humanidad, primero como Padre, luego como Hijo y ahora como Espíritu Santo, siendo siempre un solo Dios por toda la eternidad.

Símbolos del Tiempo de Pentecostés

El Espíritu Santo ocupa el centro de la simbología en este tiempo, representado como Lenguas de Fuego, que recuerdan las “lenguas de fuego” que inspiraron a los apóstoles a predicar en distintas lenguas “para que todos los comprendieran”, y la Paloma, que representa también al Espíritu Santo que está siempre con nosotros entregándonos los dones necesarios para dar testimonio de Cristo. Todos los domingos siguientes, hasta Adviento se conocen como tiempo de Pentecostés, tiempo de la Iglesia, o tiempo de Trinidad. En este período se usarán símbolos como un Barco, Redes, Peces y Panes, que nos recuerdan a la Iglesia viva de Jesucristo que anuncia vida y esperanza,  y que está en constante crecimiento. Es una época o estación en la que oímos y estudiamos las enseñanzas de nuestro Señor y sus implicancias en nuestra vida cristiana personal y comunitaria.

En este Tiempo de Pentecostés, ubicamos también otras fiestas importantes, aparte de Trinidad, y así celebramos el 31 de octubre el Día de la Reforma y el 1° de noviembre el Día de todos los Santos. Especialmente el Día de la Reforma es de fundamental importancia para los luteranos, ya que marca el recuerdo del día en que Martín Lutero clavó en Wittenberg, sus 95 tesis en contra de la inescrupulosa venta de indulgencias en el año 1517, dando así, comienzo al proceso de Reforma de la Iglesia, del cual manará la Iglesia Protestante separada de la Iglesia Católica Romana. Se utilizará como símbolo principal en esta fiesta a la Rosa de Lutero, que nos recuerda el pensamiento luterano sobre el ser humano a la luz de la fe en Dios. En el Día de todos los Santos, el 1° de noviembre, se recuerda a todos los muertos en la fe, recordando que los “santos” son todas las personas bautizadas en la fe cristiana. Entonces, esta celebración es en realidad, la fiesta de los que esperan la resurrección desde la muerte, mientras que nosotros la esperamos aun en vida, todos en la esperanza de la Segunda Venida de nuestro Señor al mundo.

Color del Tiempo de Pentecostés

El la Fiesta de Pentecostés usamos el color Rojo para simbolizar el fuego del Espíritu Santo en nuestros corazones. En el Día de Trinidad usamos el color Blanco para simbolizar la santidad de Dios y la pureza de la fe que nos ha dado a través de su Espíritu Santo. En el resto del Tiempo de Pentecostés o Trinidad usaremos color Verde, enfatizando en el crecimiento y maduración de la Iglesia.